¿Qué es una experiencia traumática en adultos y algunos ejemplos?
Hay momentos en nuestra vida que pueden surgirnos situaciones que no sabemos muy bien cómo manejar. Algunos ejemplos de experiencias traumáticas en adultos son: la pérdida o la muerte de un ser querido, desastres naturales, experiencias sexuales traumáticas, agresiones físicas, accidentes, cambios en nuestra vida que nos resultan dolorosos e impredecibles, graves amenazas continuadas, ser testigo de una agresión a terceras personas. Estos episodios pueden generar emociones muy intensas difíciles de manejar y que si no son tratadas a tiempo se pueden cronificar.
¿Qué hace a una experiencia traumática?
Para que una experiencia sea traumática, tiene que darse en primer lugar un evento negativo intenso que surge de forma brusca, inesperada e incontrolable y que, pone en peligro la integridad física o mental de la persona. El individuo que experimenta un suceso de estas características presenta una reacción de miedo, sensación de vulnerabilidad o de horror intenso que dificultan su día a día.
Cuando vivimos un episodio traumático y no disponemos de las herramientas psicológicas necesarias para afrontar la situación, la parte emocional de nuestro cerebro da la señal de alarma y desconecta la parte racional. Esto provoca que el recuerdo se borre de la memoria consciente, y quede aislado en una red neural equivocada con las mismas emociones, creencias y sensaciones que se produjeron en el momento del hecho, por lo que “el pasado se vuelve presente”. Esto quiere decir que la persona revive constantemente las experiencias dolorosas que ocurrieron en el pasado, pero que continúan repercutiendo en el momento actual con la misma intensidad con la que se produjeron.
¿Cómo saber si una experiencia fue traumática?
Ante una misma situación traumática, no todas las personas reaccionan igual y sufren las mismas consecuencias, por lo que hay que tener en cuenta la idiosincrasia de cada caso y la manera de afrontamiento de cada uno.
Cuando alguien sufre un hecho traumático es habitual que viva con el temor constante a que vuelva a repetirse el incidente. Estos miedos harán que pongamos en marcha conductas de evitación para no experimentar las sensaciones desagradables. Es frecuente que aparezca la intrusión de imágenes en nuestra mente relacionadas con el suceso traumático.
Existen distintos síntomas que requieren de atención tras sufrir una experiencia traumática en adultos:
- Trastornos del sueño.
- Reacciones emocionales intensas; miedo, ira, irritabilidad, tristeza, culpa, vergüenza…
- Ansiedad y nerviosismo.
- Indiferencia emocional.
- Depresión.
- Evitación experiencial.
- Estrés crónico.
- Cambios en la manera de percibir el mundo y a los demás; el mundo ya no es un lugar seguro.
- Indefensión prendida.
- Hiperactivación fisiológica; enlentecimiento motriz, confusión, dificultades en la concentración.
Cómo te puedo ayudar
Para ayudar a las personas que presentan reacciones continuas y prolongadas relacionadas con acontecimientos pasados o Trastorno de Estrés Postraumático, utilizo como herramienta el EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Este tratamiento de terapia para adultos, puede aliviar los síntomas derivados del trauma psicológico, para ayudar a la integración racional de este.
Además, proporciono a mis pacientes un lugar seguro, libre de juicios, en el que puedan expresar todo lo vivido y cómo el trauma ha cambiado su vida, enseñándoles además a manejar y procesar la culpa de una forma más adaptativa.


























