Las 7 fases del duelo | Carmen Zapico | Psicóloga Tres Cantos
Cuáles son las etapas del duelo
Los seres humanos necesitamos desde el momento de nuestro nacimiento, establecer vínculos para crecer y desarrollarnos. Cuando algunos de estos vínculos se rompen, se inicia un periodo de gran sufrimiento emocional al que llamamos duelo. El duelo es un proceso vital estresante que está presente en la vida de todos los seres humanos y que no todo el mundo que lo sufre dispone de las herramientas necesarias para su resolución, necesitando de cierta ayuda por parte de los profesionales de la salud.

¿Qué es la muerte?

La pérdida de la vida, la ruptura de una relación amorosa, las pérdidas que proceden de las etapas transitorias por las que atravesamos y que la propia vida origina, son procesos naturales de adaptación totalmente únicos en cada persona. En algunos casos en los que la intensidad y la duración de la reacción de la pérdida no es adaptativa, se dice que podemos estar atravesando un duelo patológico o complicado. Algunos indicativos son: no encontrar el sentido de la vida, dificultad para aceptar la realidad de la pérdida, tratar de evitar cualquier cosa o persona que le recuerde que el ser querido no volverá más, sentirse incapaz de confiar en los demás, sentirse mal o culpable por continuar con la vida, sentirse emocionalmente plano, vacío y sin sentido desde el momento de la muerte, dejar de considerar placenteras actividades que normalmente eran de disfrute para la persona. Esto puede provocar a su vez problemas de ansiedad, depresión, dificultades en las nuevas relaciones y problemas psicosomáticos. Cada individuo tiene una forma diferente de ver el mundo y en este caso, de ver la muerte; esto hace que seamos distintos los unos de los otros a la hora de reaccionar ante los problemas de la vida, y en este caso ante las pérdidas. En mi trabajo como psicóloga considero importante tener muy en cuenta cómo vive cada persona este tipo de experiencias y personalizar cada caso.

Las siete fases del duelo

Cuando se pierde a un ser querido diferentes autores explican que se atraviesa por una serie de procesos complejos y sentimientos recogidos en 7 fases:
  1. Negación:

    En esta etapa, la persona en duelo  siente una sensación de incredulidad  ante la noticia.  «Esto no puede estar pasando, esto no puede ser» son expresiones habituales  inmediatamente después de la pérdida. Se puede  llegar a dar una congelación de la parte emocional ya que no estamos preparados para conectar con la realidad. ¿Alguna vez te ha pasado que cuando te dan una noticia que no esperas, no te lo crees? esta es la fase de negación. La negación es una reacción que se produce de forma muy habitual inmediatamente después de una pérdida.
  2. Confusión:   

    Ante la incapacidad de reacción de la persona ante la dura noticia y la dificultad de conectar con la realidad, en la persona da paso una estado de confusión que le permitirá graduar poco a poco el nivel de dolor que puede tolerar.
  3. Ira:

    Tras la negación, comenzamos a conectar con la parte emocional. En esta fase la persona en duelo siente frustración , impotencia e ira. Cuando salimos de ese estado de «congelación emocional» que se produce en la fase de negación, comenzamos a tomar contacto con la ira, el enfado. Es cuando comenzamos a sentirnos frustrados, impotentes, que pueden acabar ocasionando que atribuyamos la responsabilidad de la pérdida a un tercero.
  4. Dolor y culpa:

    Durante esta etapa, la persona comienza a buscar culpables  a lo que ha sucedido. Habitualmente surge la autoinculpación, que aparece en forma de expresiones como «debería de haber hecho algo».
  5. Tristeza:

    En este momento, la persona  asume la realidad de la pérdida. En esta fase se comienza a conectar  con emociones como la tristeza, la pena, la nostalgia que genera la ausencia del ser querido.
  6. Aceptación:

    Se puede decir que es la etapa en la que la persona se adapta a la vida sin el ser querido y comprende, tanto a nivel racional como emocional , que las pérdidas son experiencias inherentes al acto de vivir. No se me ocurre mejor manera de describir esta fase con la siguiente frase: «lo bueno de las cicatrices, es que ya no duelen». No olvidamos, pero, comprendemos tanto a nivel racional como emocionalmente, que las pérdidas y la muerte, son fenómenos inherentes a la vida humana.
  7. Restablecimiento:

    Considerada como la última fase del duelo. La persona comienza a permitirse  experimentar momentos felices y de disfrute, y comienza a hacer cambios para ello.
De forma paralela también encontramos dos emociones más:

Negociación

En esta fase, es cuando comenzamos nuestros intentos por revertir la situación. Por ejemplo, tras una ruptura de pareja, comenzamos a buscar la manera de recuperar nuestra relación, o cuando se le diagnostica a un ser querido una enfermedad terminal, se comienzan a explorar distintas formas de tratamiento.

Depresión

A medida que avanzamos en el proceso de duelo y vamos asumiendo la realidad de la pérdida, comenzamos a conectar con lo que implica emocionalmente la ausencia; sentimos pena, tristeza, nostalgia, perdemos interés por lo cotidiano, surge el aislamiento social… Todas las emociones tienen un carácter adaptativo que posibilitan la supervivencia. Cuando se vive una experiencia tan dolorosa e impactante como esta, podemos experimentar sentimientos encontrados que producen un gran desequilibrio en nosotros; en un primer momento podemos sentir miedo ante la incertidumbre, por eso que neguemos la realidad que estamos viviendo. Esta es una respuesta normal de los seres humanos ante el sufrimiento, para que de esta manera podamos asimilar poco a poco la pérdida, y tras un duro proceso de revolución afectiva, terminamos encontrando la necesidad de seguir adelante y aceptando la situación para llegar a conseguir nuestro propio equilibrio.

¿Cómo superar el duelo de la muerte?

En las sesiones de psicoterapia acompaño a mis pacientes en el camino de todas las etapas naturales del duelo, ayudándoles a procesar las pérdidas dolorosas y facilitando su desahogo emocional. Los objetivos terapéuticos son que la persona que acuda a consulta sea capaz de reconocer la realidad de la pérdida, permitiéndose sentir el dolor sin evitar los sentimientos más estresantes que nacen de la misma. Revise su propio mundo de significados ya que esta experiencia puede cambiar las creencias y construcciones que hasta el momento guiaban nuestra vida. Sea capaz de reconstruir la relación con lo que se ha perdido y de reinventarse a sí mismo: cuando perdemos a un ser querido, al mismo tiempo se produce un vacío en nosotros y debemos de construir una identidad que encaje con nuestro nuevo rol. Cuando sucede una experiencia que está fuera de nuestro alcance como es el caso de la pérdida de un ser querido, y no concuerda con nuestra forma de entender el mundo, necesitamos construir nuevos significados coherentes para nosotros de tal manera que nos proporcione la seguridad necesaria para seguir adelante y finalmente lo integraremos a nuestra experiencia. Es por ello que te puede resultar muy interesante poder conocer situaciones diferentes y los distintos tipos de psicología que existe. Ven a visitar a tu psicólogo en Tres Cantos (Madrid), aunque también te podemos atender onliadapt


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